Diseño de Interacción, Usabilidad, Arquitectura de la Información y Medios Digitales

5 libros para empezar en Experiencia de Usuarios

Era 1997 cuando leí por primera vez algo sobre Arquitectura de la Información, centro del Diseño de Experiencia de Usuarios.

Han pasado 14 años y el mercado ha madurado lo suficiente como para que  tenga que explicarles a los clientes que su nuevo portal o aplicación, si no considera a los usuarios como punto de partida y término de su proyecto, está destinado al fracaso.

Desde ese día me hice comprador compulsivo de libros sobre la materia. Creo que hay libros esenciales para alguien que desea empezar en esta fascinante disciplina. La clave para saber qué leer es entender que todo gira en torno al contenido. Da lo mismo si tu punto de partida es tu oficio de Diseñador, Periodista o Ingeniero, llegarás siempre a lo mismo: el contenido.

Mis 5 libros para empezar en Experiencia de Usuarios son:

The Elements of User Experience”  de Jesse James Garret. Publicado en 2002.

El gran aporte de este libro es que, en lenguaje sencillo explica los fundamentos de la disciplina entregando un modelo que permite entender cómo se diseña un medio digital y sobre la base de qué lenguaje gráfico nos entenderemos para sistematizar, por ejemplo los Mapas de Navegación. Desde este libro emerge el famoso y diariamente usado “Vocabulario visual para describir arquitectura de información y diseńo de interacción“.

Designing web usability” de Jacob Nielsen. Publicado en 1999.

Este libro apareció en el momento justo. Cuando todos los que en ese tiempo hacíamos web y nos dábamos cuenta que este era un nuevo Diseño, que había “algo” que lo comandaba e influía Nielsen (el rey de lo feo) nos ubica y anuncia que habían trasfondos técnicos nuevos y distintos a los conocidos para decidir las interfaces; había que considerar a los usuarios que son los que validan lo que hacemos. Un libro simple, claro y de enorme influencia en el futuro de la web con un mensaje directo: puede ser muy lindo tu Diseño, pero si no funciona con sus usuarios, no sirve.

Hot Wired style. Principles of web design” de Jeffrey Veen. Publicado en 1997

El primer artículo que leí sobre Arquitectura de la Información fue en WebMonkey (hoy está fechado en 2010 porque lo republicaron, pero debe ser de 1996). Este sitio web era de la red de la revista electrónica HotWired que dio vida a los más solventes e influyentes sitios web como el buscador HotBot o el delirante Suck.com

La influencia de Veen es notable y queda de manifiesto en este libro  lúdico que muestra ya en ese entonces que  el Diseño era para un tiempo nuevo, ecléctico y divertido. Veen a su vez debe ser el Diseñador con más éxito en emprendimientos relacionados con el Diseño como son Mesure Map, comprado por Google y le regaló la visualidad que conoces de Google Analytics y el reciente adquirido por Adobe, Typekit.

Information Architecture for the World Wide Web” de Peter Morville y Lou Rosenfeld. Primera edición publicada en 1997.

Conocido como el “libro del oso polar” hizo a la vez famosa la editorial O’Reilly por sus famosas portadas con grabados de animales. Te sugiero que mires el gran catálogo de interesantes libros temáticos de esta editorial ya que ahi están muchos de los libros que nos han guiado los últimos años.

Ambos autores son autoridad indiscutida en la investigación, ejecución y denominación de gran parte de lo que conoces como Arquitectura de la Información. Su libro es la formalización del oficio de organizar, denominar, etiquetar y distribuir los contenidos en los sitios web que anunciara también Saul Wurman en su libro “Information Architecs“.

Si deseas empezar en Arquitectura de la Información este es tu libro de cabecera. Existe una versión digital en Google y una en español que está descontinuada de manera que si lo encuentras en lo viejo, cómpralo.

Don’t Make Me Think! A Common Sense Approach to Web Usability” de Steve Krug. Publicado en 2000.

A pesar que los libros anteriores son fáciles de leer y muy útiles para empezar, ya con el título Krug nos coloca derechamente en qué siente, piensa y ejecuta un usuario. Es sugerente y claro e igual que Nielsen nos dice, especialmente a los diseñadores que las personas no están dispuestas a destinar mucho tiempo en los sitios web, ni quieren ni deben destinar mucho esfuerzo para usarlos. Es un libro serio pero no por eso muy ameno y sorprendente porque ofrece soluciones sencillas de cómo ejecutar los portales corporativos y cualquier sitio web.

Espero que estos 5 libros te ayuden a empezar en Experiencia de Usuarios y, si eres profesional vinculado a la internet o los móviles sepas qué pedir o hacer cuando te enfrentes nuevamente a un servicio digital.


Entre la razón de la usabilidad y la emoción de las interfaces

Mucho se ha discutido acerca de la supremacía o conducción del diseño desde la usabilidad. Se teme que los diseños queden supeditados a las pruebas que hacemos de los sistemas digitales a través de las evaluaciones con usuarios.
Se habla de un diseño usable como un diseño pobre en estética, racional, duro y hasta fome, sin alma. Se personifica dicho diseño con Nielsen que debe tener uno de los sitios web más feos que recuerde.
Es verdad, cuando los diseñadores dejamos entrar a nuestra disciplina aquellas provenientes de la ingeniería de software y la psicología, la razón y sus evidencias inrrefutables afectan las decisiones del Diseño Visual. Es cosa de ver los trabajos de las consultoras de usabilidad cuando deciden emprenderlas con el diseño visual.
Una vez obtenidos los wireframes podemos empezar a testear los mismos y dichas piezas que trabajan con la parte racional del sistema resultan tan obvias y respetuosas de los resultados que cercan al diseño visual casi a una etapa que sólo “pinta” dichos wireframes.
Soy hincha de los wireframes ya que es la única manera que nos permite reflexionar las interacciones duras, aquellas que son imposible de cuidar a la hora de las maquetas, aquellas que construyen la capa emocional de los sistemas con las audiencias. Sin embargo me resisto a la máquina productiva comandada por la razón y que simplifica a las interfaces como la sumatoria de efectos estéticos.
La capa visual es aquella que nos entrega las interfaces que permitirán conectar los factores emocionales y de branding con las personas.
Dicha etapa es la más difícil porque camina por la delgada línea estética donde el “gusto” puede destruir o completarlo todo.
Entiendo el proceso de Diseño que incluye el perfecto equilibrio entre la razón de la usabilidad y la emoción de las interfaces, donde la capa emocional es finalmente la que conversa con los usuarios. Un sistema perfecto es aquel donde la razón es por defecto e invisible.
Sin duda gozamos aquellos sistemas que funcionan bien, sin embargo compramos interfaces, consumimos visualidad, mucho más aquellas que poseen un trabajo racional tan nítido como invisible que logra entregar una satisfacción plena.
Por lo mismo la capa visual requiere de un diseñador culto, lleno de experiencias y respetuoso de las evidencias que nos regala la usabilidad.


Por qué volví a leer El Mostrador?

El Mostrador es uno de los pocos esfuerzos genuinamente digitales que existen en Chile. Su fundación viene desde los lejanos tiempos de la web 1.0, nació en momentos en que el NYT y El País cobraban por sus contenidos. La novedad era mucha: un diario grátis que no pertenecía a una de las “siete familias” que todo lo controlan en Chile. Un diario con cierta independencia.

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El Mostrador fue un emprendimiento que aplaudimos y defendimos, uno que empezó a pautear a los demás medios, era la punta del iceberg de los efectos de lo digital: contenido accesible y a veces bien independiente (al menos de Edwards y sus huaso-boys).

El modelo de negocio de ese entonces era la publicidad y no se sostuvo. Eran tiempos en que los otros medios tradicionales con diarios de papel, regalaban los banners en sus sitios como premio por la compra de avisaje en papel. Tiempos duros donde la gente de El Mostrador se ganó enemigos, como el mismísimo Agustín Edwards.

Después fueron a un modelo mixto de acceso a contenidos pagados. Una parte, creo que la home, era gratuita el resto pagado. Recuerdo que traté de pagarles, pero los sistemas eran tan básicos, en un país sin pagos en línea ni aceptación de tarjetas, que mi entusiasmo y el de varios se fue extinguiendo con el tiempo, hasta dejar de leerlo. Eso lo deben saber bien ellos si revisan sus estadísticas y aprecian cómo descendieron las visitas.

Hace unos meses revivieron, asumieron otra vez el modelo gratuito, lo re-diseñaron, contrataron gente muy capaz, 100% digital y salieron, otra vez a tratar de recuperar sus audiencias. Al menos conmigo lo lograron, tengo buenos amigos que trabajan ahí y en cada detalle se ven sus manos expertas, atentas y ansiosas de comunicación digital.

Por qué escribo sobre El Mostrador, porque estamos acostumbrados a sólo criticar lo malo a poner énfasis en lo que no se hace y no destacar lo que sí se hace y que para muchos es invisible.

Claramente han aumentado la audiencia y se ha vuelto a hablar de El Mostrador y usar como medio de lectura noticiosa, al menos en mi entorno.

Fuente: http://www.alexa.com/siteinfo/elmostrador.cl#trafficstats

Fuente: http://www.alexa.com/siteinfo/elmostrador.cl#trafficstats

El re-diseño rescató la esencia de lo que debe ser un diario digital, se lee claro, bien en varias plataformas (OSX, Windows y Linux) y todos los navegadores. En general se nota una preocupación por la usabilidad y la lecturabilidad de los contenidos. Aunque hay un abuso en el uso de las familias tipográficas o en el obcecado uso de banners (por favor lean los estudios!), sin duda los esfuerzos que hacen Miguel Paz, Ignacio Stark y todo el equipo de este diario se notan.

Sección de Home de El Mostrador

Sección de Home de El Mostrador

Su interfaz es limpia, sencilla y sin efectismos, cosa que se agradece.

Los problemas están en Arquitectura de la Información que deben solucionar en breve ya que es claro que no está pensado cómo crece el medio con nuevos contenidos e interacciones como el widget de Twitter para el terremoto de Haití. A su vez el etiquetado es complejo de entender y linguísticamente le falta definición.

En particular el Diseño de wireframe se pierde con el crecimiento de información, y en general es lo que pasa siempre cuando no está trabajado en profundidad la idea que un sitio web y en particular el de un diario electrónico es un ser vivo al que hay que diseñarle el futuro inmediato.

Hay algunas señales equívocas como el uso del menú y la barra de abajo “Claves”, al comienzo pensé que eran los sub-menúés.

Menú El Mostrador

Menú El Mostrador

En materia noticiosa, se aprecia una preocupación por el diseño editorial de usar distintas fuentes y en particular el uso de las “columnas” de opinión donde se explayan expertos, académicos y destacados de lo que se habla en la sección ayudan a lo que busco en un medio, construir mi opinión sobre lo que leo.

No entiendo bien cuál es el nuevo modelo de negocios, pero si aprecio que permitan identificarme. Por qué es bueno identificarse? Tengo el sueño que los medios adapten los contenidos a tal punto que cuando vuelva abrir El Mostrador, sólo muestre lo que realmente me interesa. Tal vez por ahi, pagar (discretamente) sí es una opción. Sin embargo, en éste momento sería bueno declarar para qué desean que me identifique.

La apertura real a los blogs es otro de los aportes y algunos chiches como el uso intensivo de Twitter y en particular lo atentos que están a dar la noticia para ojalá, hacer como antes y volver a pautear a los otros medios.

En general, el revival de El Mostrador es una brisa fresca en la web chilena que no ha pasado desapercibida, no por lo malo -cosa a la que los medios tradicionales nos tienen acostumbrados- si no, justamente por la calidad del trabajo y en particular por el aporte como medio independiente 100% digital.

En un país donde el poder político, económico y de medios está en sólo en un área del pensamiento, es sano que, medios como El Mostrador ejerzan su influencia que no sólo se logra con buenos periodistas, la Experiencia del Usuario es vital y en éste momento, la que me entregan es muy buena.


Netgrup, vendes usabilidad? Parece que nos debes una explicación

La “empresa” chilena Netgrup utiliza en su sitio web, de manera abierta y descarada las imágenes, diseño y contenido en general del sitio web de la empresa española de usabilidad, Xperience Consulting XC (mi empresa AyerViernes es partner en Chile de XC).

Chile es un país pequeño y en el mercado de la usabilidad todos nos conocemos. Somos empresas serias que hemos evangelizado el mercado. Hemos sufrido los costos de ser pioneros y gozado del privilegio y beneficios que nos da el mercado en preferirnos.

Cosas como ésta sólo me provocan vergüenza.

 netgrup06Usabilidad, Experiencia de Usuario, Test de usuarios- Xperience Consulting (20090122)


ISO 20282, la facilidad de uso de productos de uso diario

La ISO ha publicado la norma internacional ISO 20282 y que verifica las normas de medición de la usabilidad  en los productos de uso cotidiano. Titulado “Ease of Operation of Every Day Products” incluye cuatro partes:

  • 1: requerimientos de Diseño para el contexto de uso y características de usuarios
  • 2: Método de evaluación para acceder y usar el producto
  • 3: Método de evaluación de productos de consumo
  • 4: Método de evaluación de la instalación de los productos de consumo

Para la medición de las interfaces de usuarios es aplicable la norma ISO 9241-11 sin embargo es bueno destacar el enorme avance que ha tenido la usabilidad en los últimos 5 años y que ya la ha colocado dentro  de los procesos del Diseño. Si consideramos los servicios de sistemas web como un producto de consumo que se comunican a través de las interfaces de usuario podemos afirmar entonces que cualquier proceso de Diseño para Medios Digitales que no verifique normas de Usabilidad infringen las normas ISO.

La definición de usabilidad que hace la norma ISO 9241 entrega una enorme ventaja a los equipos de Diseño ya que pueden ahora incluirla en las especificaciones que tiene cualquier producto de consumo masivo.

Usabilidad es definida como “la medida en que un producto puede ser utilizado por usuarios específicos para alcanzar objetivos específicos con efectividad, eficiencia y satisfacción en un determinado contexto de uso” donde no ha dejado de se criticado el uso de la palabra satisfacción, sin embargo según el diccionario “es el sentimiento de placer que viene cuando una necesidad o el deseo se cumple” lo que deja aclarado ese concepto.

La parte 1, requerimientos de Diseño para el contexto de usao y características de los usuarios define varios puntos muy interesantes:

  • Identificar el objetivo principal del su producto: por ejemplo una máquina de venta de boletos de tren el principal objetivo es “comprar un boleto”
  • Identificar las características de los usuarios y qué elementos del contexto de uso podría afectar el buen funcionamiento del producto
  • Establecer el impacto que éstas características afectan el uso del producto: por ejemplo si pensamos en una persona que acuda a comprar a la máquina de boletos de tren en silla de ruedas, hay que pensar en las alturas y tamaños de los controles del expendedor de boletos.
  • Asegurarse que el diseño tomó en cuenta esas características

Las demás partes normalizan los métodos de evaluaciones (2 a 4) y lo que hacen es proponer métodos de medición y evaluación de la Usabilidad en los productos. Los tres métodos son similares y buscan definir bien los objetivos del producto (el verbo) y luego ver cómo los participantes de las evaluaciones llevan a la práctica ese objetivo.


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