Los consumidores están más informados, exigentes y con menos tiempo, por eso están buscando empresas que ayuden a hacer su vida más fácil, productiva y agradable.
Esto que viene sucediendo en las últimas décadas, permite que la economía cambie desde los productos hacia los servicios. Por eso somos más fieles a las marcas que nos entregan mejores servicios versus lo que les pagamos porque las compañías que entregan servicios agregados son mejor percibidas y al final sus marcas son las preferidas.
A diferencia de las disciplinas tradicionales del Diseño, la concepción de servicios emplea un enfoque holístico para evaluar la demanda, oferta, y las estrategias para prestar servicios a través de múltiples canales que provoquen puntos de contactos positivos en el tiempo.
Se adiciona valor a los usuarios y proveedores no sólo por la mejora de factores como la facilidad, la satisfacción y aspectos generales de servicios, si no también a los sistemas y procesos operativos detrás de ellos.
Con la tecnología los productos se transforman en servicios. El mejor ejemplo es Google que ha centrado en la satisfacción de las personas su estrategia para ser lo que conocemos hoy. A diferencia de los enfoques tradicionales de servicios desde las empresas o la tecnología, el Diseño de Servicios propone enfocarse en las personas.
Desde el Diseño podemos entregar respuestas asociadas a una visión global de la satisfacción de las personas sobre la base de la tecnología y los procesos. Por ejemplo hacer Arquitectura de la Información para una biblioteca en línea ya no es suficiente, esa Arquitectura pensada para construir una Experiencia de Usuarios debe tener su par en todos los puntos de servicios donde los Clientes se encontrarán con la biblioteca, por eso es factible pensar la asociación entre servicios digitales varios (móviles, web, etc.) y los tradicionales, las actitudes, modos construyen significados que se traducen en experiencia de marca.
El Diseño de Servicios mezcla las disciplinas del Diseño, “la ciencia computacional, investigación de operaciones, ingeniería industrial, ciencias de la gestión, ciencias legales y sociales con el fin de desarrollar las habilidades requeridas en un economía orientada al servicio“.
Esa sinergía evidente sólo es posible desde una estrategia de Diseño de Servicios ya que permite comprender que los usuarios no compran productos si no experiencia y eso se entrega desde los servicios, algo que ya es llamada una ciencia.
El diseñador norteamericano Peter Merholz, nos adelantó algo el año 2006 cuando dio su conferencia “La experiencia es el producto” en el seminario En busca del Cliente perdido.
El Diseño de Información es, a partir de los trabajos de Edward Tufte un derivado del Diseño Visual que emerge a propósito de la oportunidad de acceder a las bases de datos en especial a través de internet. Tufte nos enseñó lo importante que es transformar el dato en comunicación. Miramos gráficos para decidir cosas, para enterarnos pero en particular y a través del Diseño de Información usamos y leemos los datos cruzados y segmentados de manera que los query que hacen las bases datos nos abren nuevos e interesantes conocimientos.
Hasta que no lo ves graficado y a su vez, hasta que no lo segmentas y manipulas no te enteras y lo peor no deduces nuevas cosas.
La gente del NYT hace rato que trabaja con la Visualización de Datos o Diseño de Información, es más junto a IBM tienen el envidiable Visual Lab desde donde exploran las nuevas analogías y ontologías derivadas de la capacidad de mostrar nuevas variables de grandes datos y en particular públicos.
Ahora nos regalan lo soñado por Wurman en su memorable “Understanding USA”. La encuesta de empleo del año 2008 le preguntó a los mayores de 15 años, en qué ocupan su tiempo. Podemos saber por ejemplo, que el 39% ocupa su tiempo a las 19:50 en ver TV; los hombres 3 horas y las mujeres 2,5 horas. O que el 17% de los norteamericanos está comiendo o bebiendo a las 12:20 del día.
Mi sueño: que el Instituto Nacional de Estadísticas INE libere como lo hacen las autoridades norteamericanas, las estadísticas chilenas de manera clara y accesible para que cualquiera pueda hacer visualizaciones de lo que se le antoje. Por qué? Porque les pagamos por eso pero sobre todo, porque podríamos entender mejor cómo somos los chilenos.
Desde el año 2006 la Asociación de Diseñadores Gráficos de USA, Aiga realiza en colaboración con Adobe un estudio de tendencias y competencias. Este año se difunde el llamado “Definiendo el Diseñador del 2015” cuyo objetivo es adelantarse a cómo debe ser el diseñador del futuro. La idea es saber qué espera la industria de nuestro desempeño y cuáles serán las competencias claves en el futuro cercano.
Un muchacho que entre a estudiar diseño el próximo año egresará el 2015, por eso el tiempo no es largo plazo ya que las decisiones, cambios en las mallas curriculares, acreditaciones e inversión que estén haciendo hoy las escuelas de diseño afectarán claramente a éstos colegas del futuro.
Competencias
O sea, preocupación por respuestas de comunicación más que de información a partir de los datos duros. Tufte, infografía, explicaciones gráficas y diseño visual de representación de datos (yes!).
Guau! O sea que la industria espera que sepamos de Estrategia y Usabilidad. Me apetece decir tantas cosas a propósito de lo que leo, pero me retengo y sólo reflexiono: no he perdido el tiempo.
Los Diseñadores vamos en travesías periódicas en busca de las respuestas hacia otras áreas de las ciencias sociales, porque el Diseño es un oficio humanista por excelencia. Un Diseñador que no verifica la psicología, sociología y también los factores tecnológicos como fuente de su desempeño es uno trunco y sesgado.
Sin código no hay esencia “know your code!“. “El código es poesía”
Sólo decir que no hay oficio más alucinante, cambiante y hermoso que éste.
Los tipógrafos Pierre & Damien y el piloto de carreras Stef van Campenhoudt colaboran para crear el primer font hecho con un auto.
Los movimientos del auto son filmados con una cámara perpendicular que registra hacia un software creado por el diseñador interactivo Zachary Lieberman y que finalmente dibuja en la pantalla las tipografías sobre la base del recorrido que hace el vehículo.