Acá va otra vez, otra “campaña” de un producto Microsoft debe ser sacada por mala, ahora por ofensiva. No sé bien quién aconseja a Microsoft ni qué agencias le hacen éstas porquerías pero lo que sí se es que no ayudan en nada a la construcción de marca.
Un producto como IExplorer tan odiado por los influyentes geeks y tan desconocido por la mayoría de los usuarios, ya no tiene vuelta. Después de Firefox, Chrome, Safari, Opera, Omniweb… en fin, es tan poco el respeto que se tiene por la marca y el producto que muchos deciden a diario dejar de usarlo.
Y ahora ésto, un vídeo “viral”, pero por lo ridículo y absurdo es sacado por la empresa porque “parece que ofendía a algunos clientes“. Realmente increíble.
Una compañía que debiera ser referente, una aspiración de los emprendedores queda ridiculizada. Cuando imponían sus leyes en un naciente mercado digital, nadie podía hacer mucho, pero ahora tenemos blogs, redes sociales, Twitter y un sinnúmero de oportunidades para expresar nuestra opinión, desagrado y demostrarle a un gigante como Microsoft que ésta vez no se saldrá con la suya.
El colectivo de resistencia civil “No soy delincuente“, que apoyo activamente distribuye un nuevo vídeo didáctico llamado “No soy delincuente: usos justos” y que explica en pocos minutos y a través de una clara animación, por qué es importante que te involucres en la resistencia civil que hacemos a la nueva ley de propiedad intelectual que se discute en el Congreso y que en esencia te declara un delincuente si utilizas una obra cultural ajena con fines personales y no comerciales.
El fotógrafo australiano Keith Loutit desarrolló una técnica fotográfica que permite desenfocar ciertas partes del cuadro y que provoca la sensación de que el resto de la foto y sus actores, en foco se vean como disminuidos y maqueteados en un ambiente falso.
Con la misma técnica hizo el vídeo de abajo para promover el Westpac Rescue Helicopter Service de Australia.
Más vídeos de Loutit en su canal de Vimeo.
En la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV hace un buen rato que venimos impulsando el uso, estudio y divagación de las nuevas fronteras que se abrieron para el Diseño sobre la base de la digitalización de la vida. Recuerdo cómo, hace 9 años atrás junto a un absorto, estudioso y hambriento grupo de profesores de la Escuela hicimos el primer sitio web.
No fue un simple ejercicio creativo, no. Sin calcularlo ni medirlo hicimos Arquitectura de la Información, verificamos Usabilidad y probamos -sufriendo- las nuevas casas virtuales que son los servidores de hosting.
Hoy manejamos nuestras comunicaciones con Google Apps, compartimos documentos, calendarios y correos bajo la plataforma educacional. Construimos conocimientos compartidos -era que no- a través de la Wiki Casiopedia. Los profesores cada vez más digitalizan sus trabajos y los alumnos cruzan esas nuevas fronteras del Universo.
Estamos en la Universidad, donde se habla, sueña y construye el Universo y los profesores lo profesamos. Taller de América es una de esas clases imperdibles hasta para el egresado que añora esas divagaciones maravillosas del ser, la trascendencia y el estudio. Es en éste Taller que la palabra poética resume el adjetivo de mi Escuela conducidos siempre por los poetas, los que develan la palabra.
Cuando le preguntaron a Cris Anderson si acaso colocar las clases en línea, significaba el fin de la Universidad (como lo viene haciendo la iniciativa Open Courseware Consortium) éste respondió que las clases formalmente no son la Universidad, son un parte ya que lo que hace que vayamos a estudiar a una de ellas es la Experiencia, es la belleza y enormidad de estar con los Maestros que profesan el Universo.
Los dejo con la clase No2 de Taller de América 2009 con los profesores Manuel Sanfuentes, Jaime Reyes y Andrés Garcés.