La visualización de datos permite decidir, tomar partido, opinar y sacar conclusiones. Por lo mismo no da lo mismo cómo se muestren las cifras ya que la manera de como se visualizan pueden inducir al error, sacar cuentas alegres o sencillamente no permitir lo que se desea al graficar los datos: su lectura limpia y clara, construir comunicación.
En un período de elecciones tan reñidas como las que estamos viviendo en Chile, una de las ventajas que puede tener un canal de TV versus sus competidores es justamente la manera de como muestran las cifras, sobre todo en las transmisiones en vivo al momento del contéo de votos. El lenguaje construye la realidad y en este caso la construye de tal manera que, ante la urgencia de ir conociendo resultados, la traducción que nos dén las cifras y cómo se publiquen en las pantallas es vital ya que nos permite acercarnos de mejor manera a la “verdad” y harán la diferencia entre un canal y otro.
Si son lecturas ciegas (ilegibles), pequeñas y poco efectivas, ese canal no ganará en sintonía. Siento que en cualquier aspecto siempre gana el medio que ofrece mejores interfaces de interacción con el contenido, sea web, juegos, TV abierta, móviles u otros soportes.
Por ejemplo en las transmisiones de partidos de futbol, son clásicos las bandas inferiores que ocupan a veces hasta un 30% de la altura de pantalla en publicidad muchas veces cinética, o sea que compite abiertamente con el contenido, en éste caso el partido de fútbol. Algo que aparece como super creativo, ensucia la relación comunicacional con los usuarios finales que, al igual que los banners terminan odiando dichas apariciones en vez de ayudar a vender la marca que promociona. Sumado al marcador (que es lo que realmente importa) y el logo del canal de TV tenemos una pantalla invadida de elementos que ensucian y no colaboran en nada a hacer más efectivo lo que se desea mostrar: el partidos de fútbol y sus resultados.
En las pasadas elecciones en Chile, se elegían diputados en todo Chile, senadores en algunas regiones y presidente de la República. Había varias urgencias que debían atender los diseños de pantallas en ese momento: las cifras globales en porcentajes según coalición, según partidos y al final según presidenciales.
La traducción gráfica de esas cifras entregadas al momento que se van diciendo otras cosas por el audio, más la curiosa falta de control que tienen los canales y la gente que está en vivo de cómo entregar las cifras hacen que las gráficas sean fundamentales para sacar conclusiones.
A mi modo de ver una buena pantalla, es aquella que era nítida, clara en datos, sencilla de descifrar y efectiva en la entrega de las cifras. A su vez, esta pantalla debiera entregar elementos gráficos suficientes para determinar a simple vista quién gana y quiénes pierden a través de indicadores de la medición.

Por ejemplo Chilevisión (CHV) entregaba una pantalla que a simple vista era muy completa. Dividida en 4 mini-pantallas de transmisión directa desde los 4 comandos presidenciales, era efectiva por lo inmediato y ayudaba a calibrar en imágenes vivas el estado de ánimo o algarabía de los partidarios de dichos candidatos. Sin embargo la idea de la gráfica de resumen por coaliciones con el logo incluído y con el mapa de Chile de fondo más un pobre diseño de las cajas contendoras de dichos datos hacían una pantalla sucia, difícil de leer y compleja de relacionar. Si se fijan hay casi un 10 o 15% de la pantalla muerta con fondos y elementos que en nada aportan a lo que se desea comunicar.
Lo bueno de esta caja con porcentajes es que claramente recoge el nervio del momento, qué coalición va ganando?

A su vez, en la pantalla de presidenciales en los indicadores superiores de ve claramente que la cifra es menos importante que la foto e incluso el nombre, pero vaya que es importante el logo del canal. La idea de la “barrita” amarilla, como indicador bajo la cifra se pierde porque no es un color sólido, esa capa está en transparencia porcentual que incluso se pierde en la de Frei. Un ejemplo más que el esfuerzo de una buena idea no necesariamente aporta a comunicar lo que sucede.

En el caso de Megavisión, la pantalla es más limpia y clara, utiliza un fondo cinético como los que usan las transmisiones norteamericanas de elecciones y que le da vivacidad y sentido de que lo que sucede está pasando. Hay una mayor relevancia a la cifra. Los elementos no invaden la pantalla, como sucede con Chilevisión y existen los contrastes necesarios para que el amarillo de las cifras se destaque por los azules y rojos usados en los demás elementos.

Sin embargo el mimimalismo es demasiado a la hora de la transmisión oficial. No basta con el Ministro hablando y el traductor de señas. Se requiere de más iniciativas gráficas para traducir y dar perspectiva a lo que se ve y escucha para determinar las tendencias. A pesar de ello, es el único que se apoya con su sitio web en la transmisión y lo explicita.

De manera distinta, TVN sí coloca una gráfica pero absolutamente invasiva y no diseñada. La evidencia más clara de ello es la mezcla entre noticias de deportes y la entrega de datos del Ministerio del Interior de la elección presidencial donde todo el país aguarda las cifras. Curioso.
El más damnificado es sin duda el traductor de señas, que queda tapado por elementos puestos y no diseñados. Para ellos también es muy importante el logo y que están en Vivo.

Televisión Nacional de Chile (TVN) sin duda tiene un manejo escenográfico superior, los colores patrios están siempre presente, el sentido de profundidad y manejo de cámaras no se condice con la pobre gráfica y entrega visual de las cifras. Ante tanta parafernalia se espera más aún interfaces sencillas, nítidas y claras.

Canal 13 trabaja de manera minimal el contenido visual que es claramente sólo un apoyo a lo que se dice en el estudio, no busca ser una visualización que permita contener nuevos argumentos que aporten a sacar conclusiones. En ese sentido es más honesto que los demás al no tratar de graficar por graficar si no que usa elementos clásicos -como la banda inferior- para decir cosas extras.

Me gusta que elimine la supremacía de la imagen que se transmite desde el Ministerio de Interior y que es una transmisión oficial y construya un contextos superior al colocar las cámaras desde cada comando y las cifras con una “barrita” muy sencilla que muestra claramente quién va ganado.
En general, siento que no se logra entender que las visualizaciones de datos son análogos a los comandos de interacción de un sitio web o un juego. Están ahi para comandar el objeto digital, en este caso, deben tener una capa distinta y relevante que no compita con la escenografía ni las imágenes de la transmisión, deben permitir complementar y entregar otro antecedente más al usuario de manera que complete su recopilación de datos para tener una idea clara de lo que sucede. Para que construya también la realidad.




El próximo domingo viviremos la más importante elección desde la vuelta a la democracia, hace ya 20 años. Será una elección que se defina por muy poco y siento que la capacidad de visualizar el detalle de las cifras y sus tendencias serán vitales para entender lo que está sucediendo y al final del día calibrar la nueva realidad que se instale en la noche del 17 de enero en Chile. Los sistemas de visualización de datos y cifras serán efectivos si son traducidos por profesionales que entiendan que están construyendo comunicación y que su más alta preocupación sea la Experiencia de los Usuarios.
Buen análisis Jorge. Te felicito!
Respetable Jorge Barahona, he seguido tu trabajo en “Ayer Viernes”, y lo admiro. Pero este comentario que haces de las “interfaces gráficas” en Televisión, me parece inadecuado y liviano, puesto que no asume la complejidad y realidad del medio Chileno. Nuestro medio condiciona nuestro trabajo, tenemos que diseñar para pantallas de 17″, estamos orientando nuestras señales a personas de hasta 80 años y más. Nuestras gráficas están diseñadas para todos, a diferencia de lo que planteas. No para jovencitos entrenados en Play Station que pasan horas jugando, que pueden responder a tus intenciones de diseño.
No estamos trabajando a un tamaño de 1024×768. Esto es televisión analoga aún, 720×486, colorimetría limitada y no olvidemos que los tiempos son diferentes a navegar horas por un sitio web. Por mucho que queramos, es nuestra realidad. Por tanto tu critica hacia un par de nuestras gráficas, es una percepción propia y no objetiva, no representa una visión global del sistema gráfico de Decisión 2010 de TVN. Hoy 17 de Enero, puedes ver como los canales han adoptado el mismo sistema de conteo de votos de nuestro canal, el medio habla por si mismo.
Saludos
Orlando Rubina
Diseñador Gráfico
Televisión Nacional de Chile
Estimado Orlando,
nuestro oficio es un ser vivo que se mantiene vital porque profesionales como tu hacen posible que ello ocurra.
Tu experiencia en visualización en pantallas de TV análoga es valiosa, como ninguna para levantar la discusión de cómo debieran diseñarse.
Las condicionantes de tu trabajo no son excusa para que no luchemos por estudiar y profundizar lo que hacemos en nuestros oficios. Al final esa es la única forma que tenemos como diseñadores, para que nuestro trabajo se comprenda en su extensión, se pague como corresponde y en especial se respete.
Somos responsables de instalar la discusión, mostrar los caminos y despejar las dudas, pero a su vez somos doblemente responsables de soñar con lo imposible y sentir de verdad que cada uno de los trabajos que hacemos, por mínimos y condicionados que sean, cambian el mundo para mejor.
Gracias por leerme y aportar al debate tan necesario.
Saludos,
Jorge